2009/08/05

Relinchos en Jesùs Marìa

Les pido a los chicos del hotel que suban otro televisor a mi habitación. El que hay es demasiado chico. Quiero ver TN. Quiero ver bien como van llegando los chicos a Jesús María. Por momentos me parece mentira que un canal de noticias del prestigio y audiencia de TN este tan pendiente de los que pasa en mis shows, de esto que no es más que un sencillo número musical al cual acuden los jóvenes. No solo cubren los minutos previos antes del show sino que desde la mañana temprano comienzan a emitir imágenes concernientes al Indio y a sus seguidores. A veces desde el día anterior ya empiezan con la cobertura. Me he trasformado en algo que verdaderamente excede por completo todos mis intentos de comprensión. A menudo sospecho que el canal esta dirigido por algunos de nuestros fans, viejos fans ricoteros. Hago la cuenta y muchos de los chicos que nos venían a ver , digamos durante fines de los ochentas y principio de los noventa ya tiene treinta y pico de pirulos, edad en la que ya no es tan raro ni impensado que dentro de los medios de comunicación ocupen ya puestos semigerenciales. La semana que lancé El Tesoro de los inocentes el noticiero del 13 cubrió la salida con bombos y platillos. Algo advertí en el rostro de Santo Biasatti cuando el Bebe Contempomi le volvió a pasar la posta del programa luego de a toda fanfarria anunciar que ya estaba en la calle el primer disco solista del Indio. Biasatti no entendía nada, el tipo venia de presentar cosas como el nuevo triunfo de la derecha en Italia o de presentar las nuevas pistas del crimen de la García Belzunse y quedó como shokeado. Si bien debe ser conciente que las estrellas de rock hemos ganado un lugar importante dentro de esta sociedad, un poco se preguntaba por el tono eufórico y militante del Bebe. Que tipo de noticia estaba dando ese pibe, se preguntaría. Paradójicamente, yo frente al televisor (me había llamado Virginia a los gritos desde el living) me sentía más identificado con el azoramiento de Biasatti que con el joven periodista de rock. Es que desde cuando, me pregunto yo ahora el lanzamiento de un disco de rock es noticia central en los medios. Otro triunfo bobo de la cultura rock.
Ahora estoy mirándolos llegar. Debo confesar que se arraciman en mi las más variadas sensaciones al ver los cientos de rostros de los pibes gorgoteando sus cantatas de devoción hacía mi persona. Por momentos se me pone la piel de gallina, me pongo nervioso y tengo que dejar la pantalla para ir a colgarme de la ventana del hotel y respirar aire. Una inestabilidad emocional me gana por todos los frentes de mi sensibilidad. Debería haber sido creada una pastilla para estos casos.
Todavía me resulta imposible de comprender esas eternas travesías de los muchos que se allegan desde lugares inhóspitos del país para asistir al show. Días de viaje para venir a verme. Noches durmiendo en el piso y comiendo alfajores. Economía de guerra si es necesario. Con que alcance para puchos estas bien. Así de grande es la locura. Si no hay amor que no haya nada en vos… carajo. Después de infiernificarme en las mieles más agudas de la pasión, luego de ponerme otra vez a tono con las circunstancias a las que soy sometido a vivir sobreviene el espanto, sin lugar a dudas me he covertido en un monstruo, puesto que en un dios seguro que no, aunque en realidad esto solo lograría causarme más espanto. Digo un monstruo, alguien que se ha deformado de su carnadura humana, que se ha dispersado de su morfología elemental para vivir corporizado en la mente de miles y miles de pibes que te arman y te desarman a su antojo. Aunque son incapaces de cuestionarme nada. No me cercenan sus críticas inexistentes. Sino el incondicional amor con que se dan. Ellos llevan las riendas de mi ser. Son ellos los que desde hace años conducen inexorablemente mi destino.
Le preguntan cuantos años tiene. Catorce responde. La ha traído su padre. Por un instante siento una suspensión rarísima en el tiempo, un lento y fugaz retroceso como si hubiéramos retornado a la época en que las chicas eran acompañadas por sus madres a los bailes. Le preguntan al padre. Un hombre seguramente más joven que yo si el también tiene entrada o esperará a su hija a afuera tomándose una cerveza. No el tipo también viene; adentro. Se me hace difícil asimilar la composición de la gente que viene a verme. Siento que pese a mi contingencia solista esto está cambiando pero también veo a los chicos de siempre a esos que han crecido bajo el ala negra de mis canciones del Baión, de La Mosca, de Luzbelito, las huestes que con su fidelidad y fervor terminaron por convertirme en eso que eso que soy en eso que ahora no cabe dentro de su cuerpo.

3 comentarios:

ELSA CICUTA dijo...

Sos esa rima,con los verbos huracanados, que ahora ya no caben en este blogs....

Saludos kerido.

juan dijo...

Nunca entenderìas lo que generas en nosotros, hay sentimiento que no tienen palabras

Motor_alma_y_sangre dijo...

Escucho TODO UN PALO en la oficina, leo estos textos, de fondo suenan maquinas envasadoras, hay q mantener la produccion a mil, pero el Indio me hace sentir q existe otra cosa, q el infinito y el mas alla, está a un click del reproductor de windows, la lista de reproduccion q dice INDIO+REDONDOS. alla a 300km mi esposa, mi hija y mi recien nacido sietemesino, esperan al padre el fin de semana.todo eso se me cruza en la cabeza cuando escucho tremenda declaracion de guerra al presente. Saludos